SIERVO DE DIOS

Rvdo. D. FRANCISCO FONTANA FUERTES

                    Rvdo. D. Francisco Fontana Fuertes

 El Rvdo. D. Francisco Fontana Fuertes, hijo legítimo de D. Francisco de Paula Fuertes y de Dª Teresa Fuertes, nació en L’Alcúdia el día trece de noviembre de mil ochocientos setenta y uno, a las doce del mediodía. Fue bautizado al día siguiente de su nacimiento en la Parroquia de San Andrés Apóstol de L’Alcúdia por el Rvdo. D. Vicente Juan Iborra, según consta en el Archivo Parroquial de L’Alcúdia, Libro Bautismos, tomo 10, folio 25 vto. El Rvdo. D. Francisco Fontana era el mayor de cinco hermanos.

El día cuatro de noviembre de mil ochocientos ochenta y tres, a punto de cumplir los 12 años, el Excmo. e Iltrmo. Rvdo. Sr. D. Antonio Monescillo, arzobispo de Valencia, le administró el Sacramento de la Confirmación en la Parroquia de L’Alcúdia, según consta en el Archivo Parroquial de L’Alcúdia, en el libro de Bautismos, tomo 10, folio 487

Pocos años después de recibir el Sacramento de la Confirmación, el Rvdo. D. Francisco Fontana manifestó sus deseos de ser Sacerdote. D. Francisco de Paula, padre del Rvdo. D. Francisco Fontana, viendo que los deseos de su hijo por ser sacerdote eran cada vez más firmes, intentó hacerle desistir de su idea por el Sacerdocio, y viendo que no conseguía doblegar la voluntad de su hijo,  le regaló un caballo para ir a labrar el campo, pensando que así se olvidaría del tema del sacerdocio y seguiría con la tradición familiar, cuidando de los campos y formando una nueva familia. Fueron muchas las trabas puestas por su padre, y el Rvdo. D. Francisco Fontana, se mantuvo firme y sereno en todo momento, manifestando una y otra vez su vocación sacerdotal. Al poco tiempo, el caballo que le había regalado su padre, enfermó y murió. D. Francisco de Paula, viendo la voluntad firme y decidida de su hijo, terminó por aceptar y respetar la voluntad de Dios.

El Rvdo. D. Francisco Fontana ingresó en el Seminario Conciliar de Valencia, donde cursó sus estudios eclesiásticos. Recibió la Ordenación Sacerdotal en el año 1896.

Ejercía el cargo de Capellán Rector de la Iglesia de la Preciosísima Sangre, de Valencia, que se encontraba en la calle de la Sangre nº 16.

Desde el pueblo le llevaban medio kilo de café, fruta y lo que tenían. El Rvdo. D. Francisco Fontana vivía con su hermana Hortensia. Su hermana Hortensia era tetrapléjica, iba en silla de ruedas, completamente inválida, con sus manos y pies completamente inutilizados, necesitaba ayuda para todo, para ser alimentada, aseada, vestida y cuidada, por ese motivo vivían también en la casa dos chicas, lo que llamaban “fadrines”, que se encargaban de los cuidados de Hortensia. Vivían en un segundo piso, que comunicaba con la Iglesia. Desde la casa donde residían, había una reja que daba a la Capilla del Perpetuo Socorro, desde esa reja asistía a misa Hortensia. El Rvdo. D. Francisco, se encargó de atender en todo momento a su hermana, hasta que ella falleció antes del estallido de la Guerra Civil.

El Rvdo. D. Francisco era muy alto, cariñoso y buena persona. Dedicó toda su vida al ministerio Sacerdotal, administrando los Sacramentos, fomentando la devoción Mariana tan arraigada en los alcudianos por la devoción a Ntra. Sra. del Oreto, participando activamente en los actos previos y posteriores incluso de la Coronación Pontificia de Ntra. Sra. de los Desamparados en 1923.  Hombre de oración. Evangelizaba de palabra y obra en todo momento, atendiendo a los desfavorecidos, los necesitados, administrando el sacramento de la penitencia, pasando muchas horas al día en el confesonario, en resumen, un buen sacerdote.

Según testimonio de Dª Trinidad Lisart Villanova, feligresa del Rvdo. D. Francisco, el 21 de julio de 1936, el Rvdo. D. Francisco fue expulsado de su domicilio y tanto su casa como la Parroquia fueron saqueadas.

 Con 64 años y con la salud quebrada, se refugió con el Rvdo. D. Manuel Vicente Berniols, presbítero de la Parroquia de los Santos Juanes, en una vivienda sita en la calle Maestro José Serrano, nº5 – 1º de Valencia.

El 5 de agosto de 1936 un grupo formado entre 3 y 5 milicianos los detuvo conduciéndolos a Gobierno Civil. Esa misma noche fueron asesinados en el Saler. Sus familiares intentaron localizar sus restos, pero fue en vano, iban todos los días a la Audiencia, allí había un cordel donde estaban colgadas las fotografías de todos lo que eran encontrados asesinados, en algunas ocasiones acudieron al Saler para averiguar algo al respecto. Le buscaron por todas partes, preguntando siempre allá por donde fueran y nada pudieron averiguar. Nunca más se supo del Rvdo. D. Francisco Fontana, ni si estaba vivo, ni muerto, aunque tenían la certeza que en caso de haber sobrevivido, se habría puesto en contacto con la familia.

D. Enrique Fontana Olmos, primo del Rvdo. D. Francisco Fontana, manifestaba en la Causa General el día 13 de junio de 1939 “a pesar de las gestiones practicadas nada se ha podido averiguar en concreto sobre su paradero ni sobre lo que le ocurriera, teniendo el convencimiento de que fue fusilado”.

Sus restos han permanecido desaparecidos hasta la actualidad, cuando a raíz de la investigación en el Archivo Histórico Nacional, aparece el testimonio de Dª Trinidad Lisart Villanova, de 58 años, soltera, domiciliada en la calle Jorge Juan, 15 entlº, la cual, el día 10 de julio de 1939 manifiesta en relación al Rvdo. D. Francisco Fontana: “su cadáver fue hallado al siguiente día (6 de agosto de 1936) en el depósito de cadáveres del Hospital de esta capital, donde fue reconocido, sin ninguna duda, siendo enterrado en la fosa común del mismo cementerio. El cadáver (del Rvdo. D. Francisco) sólo presentaba heridas en la cabeza, sin mutilaciones, ignorando las circunstancias que concurrieron en su asesinato".

Aunque no está incluido en el actual proceso de Beatificacín, la Comunidad Parroquial ha solicitado su inclusión.